4 de diciembre de 2014

Bizcocho



Cada vez me resulta más difícil encontrar determinados alimentos que sean más o menos saludables, sobre todo cuando se trata de repostería, así que he vuelvo a hornear y voy a ir compartiendo las recetas y los resultados de los experimentos para así también tener un diario dónde consultar los cambios que voy haciendo sobre recetas estándar.

Empiezo por lo más sencillo; un bizcocho.

¿Qué cambio en la receta tradicional?

TRIGO:

El trigo es uno de los alimentos que más modificaciones genéticas ha sufrido a lo largo de las últimas décadas, este hecho, unido a que su cultivo extensivo está basado en pesticidas y fertilizantes químicos, lo convierte en una sustancia poco apta para el consumo humano y que nuestro organismo digiere con mucha dificultad. 

Así que mi primer cambio es la harina de trigo, por harina de centeno.

En sanar.org enumeran sus propiedades:
  • Es rico en vitaminas E, B y en minerales como magnesio, fósforo y zinc
  • Actúa como laxante y regulariza el metabolismo debido a su alto contenido de fibra
  • El centeno contiene ácido linoleico y rutina, una sustancia que refuerza los capilares sanguíneos y mejora la circulación venosa
  • Es rico en potasio y sílice. Esto todo lo convierte en un excelente vasodilatador sanguíneo y muy recomendable en casos de hipertensión, arteriosclerosis y enfermedades vasculares, en general
  • Contribuye a la mejora de la diabetes, porque disminuye la absorción de los azúcares simples
  • También está aconsejado para las personas con altos niveles de colesterol en sangre, debido a que la fibra elimina por arrastre, en la evacuación del intestino, parte del colesterol
  • Posee carbohidratos de liberación lenta, los cuales proporcionan energía al organismo para mantenerse en forma durante todo el día
  • Muy útil en las dietas de control de peso por su bajo aporte calórico
El centeno tiene un sabor más fuerte que el trigo, con un toque amargo. La harina nos dará un pan o un bizcocho algo más compactos, así que hay ser un poco más generoso con la levadura.

AZUCAR:

¿Cómo se vuelve blanca el azúcar? Con cal y ácido fosfórico. El azúcar refinada no es más que sacarosa con productos químicos, calorías que no aportan nada a nuestro organismo y que a falta ya de minerales, vitaminas y enzimas, no podemos digerir y nuestro cuerpo tiene que usar reservas de todo eso que le falta al azúcar blanca, para poder metabolizarlo. Además el azúcar blanco en un alimento totalmente ácido (desde el punto de vista del pH de nuestro cuerpo), por lo que debilita nuestro sistema inmunológico. El azúcar refinado no se absorbe lentamente así que su consumo nos conduce a picos en la glucosa del cuerpo. Además produce hipoxia, escasez de oxígeno en nuestras células, lo que acelera el envejecimiento.

Si  pensamos que en una receta casera, estamos echando mucho azúcar, multiplica esas medidas, por dos, tres o cuatro, cuando se trata de bollería industrial.

Así que nada de azúcar refinada. Yo soy de las que tomo estevia, pero en esta ocasión y ya que cambiaba varios ingredientes he optado por el azúcar moreno y reducido la cantidad, respecto a la receta original.

LECHE:

El consumo de leche de vaca es un tema controvertido, no voy a entrar a discutir si la leche contiene un exceso de hormonas de las que reciben los animales para producir más, ni sobre la alimentación que tienen las vacas, ni sobre sus condiciones de estabulación, ni el impacto en las emisiones de CO2 que tiene la ganadería, así que lo dejaré en que en los últimos tiempos no proceso bien la leche.

Según me han explicado los seres humanos producimos una enzima, la lactasa, que es capaz de hidrolizar la lactosa. Esta enzima se produce principalmente cuando somos 'crías' y necesitamos leche, una vez que crecemos nuestra parte más animal, conectada aún con la madre Tierra, deja de producir esa enzima ya que ningún mamífero adulto ingiere leche. 

Así que me he pasado a la bebida de avena, después de probar la de arroz, almendras.... Pero ayer cuando hice el bizcocho se me había acabado, así que use leche sin lactosa.

Y para esta primera prueba, ningún cambio más.

RECETA ORIGINAL Y NUEVA
3 huevos 3 huevos de corral
½ naranja ½ naranja
250 grs. de harina de trigo 250 grs de harina integral de centeno ecológica
250 grs. de azúcar 150 grs. de azúcar moreno
1 vasito de aceite de oliva ¾ vasito (tamaño vino) de aceite de oliva virgen extra
1 vasito de leche 1 vasito de leche sin lactosa
1 sobre de levadura royal 3 ½ cucharaditas (no de café, de postre) de baking powder (como la royal, levadura de la blanca de repostería)
Preparación:
Encender el horno a 180º para que vaya calentando.
Pelar la naranja (sólo la parte coloreada) y echar la piel a la batidora (yo eche la piel de toda la naranja y tiene mucho sabor a naranja, quizás la mitad de la piel sería mejor), acabar de pelar la naranja sin dejar nada de parte blanca, y echar a la batidora junto los huevos y el azúcar. Batir bien hasta que la piel quede en trocitos muy pequeños (se notan luego al masticar el bizcocho). A continuación añadir la harina, la leche y el aceite y batir de nuevo hasta que quede una mezcla uniforme.
Pringar el molde (una fuente grandecita) que vayas a usar con aceite y espolvorear un poco de harina para que no se pegue.
Añadir la levadura, poco a poco, mezclando con una cucharar de palo con cuidado.
Verter al molde y al horno durante 30 minutos.

Resultado:
Muy rico, de textura agradable, no compacto ni pesado. Creo que habría estado más rico con media cáscara y no toda ella.

Próximas variaciones:
Cambiar leche sin lactosa por leche de avena.
Cambiar azúcar moreno por estevia.

4 comentarios:

  1. lo probaré. Aqui si que se imposible encontrar nada medio sano ...

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  2. Que buena pinta! Hace mucho que no hacemos bizcochos, así que habrá que probarlo. Muchas gracias!!! Estaremos atentos a otras recetas :)

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  3. Que buena pinta! Hace mucho que no hacemos bizcochos, así que habrá que probarlo. Muchas gracias!!! Estaremos atentos a otras recetas :)

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  4. Volví a probar la receta cambiando la leche sin lactosa por bebida de avena. Quedó menos esponjoso porque después de subir bajó al sacarlo del horno. Ya os iré contando las pruebas cambiando otros ingredientes.

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