9 de septiembre de 2013

Escocia, donde las montañas lloran

No estaba previsto ni pensado, pero una oferta de vuelo a Manchester hizo que por fin terminase visitando Escocia, una semana en la tierra donde las montañas lloran.

Escocia es un destino que ofrece muchísimas opciones así que antes de ir, es bueno decidir qué tipo de viaje buscas: histórico, trekking, canoa, road trip, ruta de malta, festivales...

En nuestro caso optamos por un road trip; 1098 millas = 1767 km en una semana, aunque unas 450 millas se colaron por volar a Manchester en lugar de Glasgow o Edimburgo, lo que claramente fue una cuestión de precio.




Comenzamos nuestra ruta por Escocia en sentido antihorario. Agosto es el mes de los festivales en Edimburgo, al military tatoo festival, se une el fringe festival haciendo que la ciudad bulla de actividad. Las calles están llenas de artistas callejeros, los pubs enlazan monólogos con conciertos y el castillo tiene vendidas las entradas para el military tatoo festival desde Febrero. Esto hace que los precios sean altos en toda la ciudad, pero le da un sabor especial a una ciudad que en invierno debe tener otra cara.



Salir de Edimburgo sin GPS es un infierno. Tiramos de móvil y ponemos rumbo a Perth (para los que hayáis visto Shrek, Perth es como Duloc: Duloc es, Duloc es, ....). Realmente hacemos parada técnica porque no tiene mucho que ver. Habíamos llamado y enviado mails a algunos B&Bs para reservar esa noche y el mes de Agosto ha traído a medio mundo a Escocia. El sorry 'no vacancies' empieza a preocuparnos, así que en la oficina de turismo damos con una chica encantadora que nos busca B&Bs en los sitios que le pedimos para el resto de la semana y nos compramos una tarjeta de prepago para suplir la falta de GPS.



Desde Perth entramos en el parque de Cairngorms. Las colinas verdes cubiertas de brezo en flor, con caminos de agua que parecen surcos labrados en la tierra es un espectáculo.

Las paradas a lo largo del camino incontables e inauguramos nuestro recuento particular de ciervos y rebaños de ovejas cruzando la carretera.

Ballater nos sorprende. Un pueblo tranquilo, refugio de escoceses que alberga un Hilton Grand Vacations club.

debe ser que si que era agua mágica ;-)
El siguiente día tomamos rumbo al Norte, atravesando el parque y parando en Corgarff Castle, la destilería de whiskey de Glenlivet, en Ballindaloch Castle y en Duffus Castle.  Después de la visita de Glenlivet he de admitir que me reconcilié con el whiskey, su 18 años olía a madera y frutos y medio chupito requirió una larga caminata en los jardines de Ballindloch y un poco de escalada en el Duffus.

Llegamos esa noche a la costa, al pueblo de Lossiemouth, desarrollado bajo el influjo de las bases de la RAF (¡impresionantes!, daban miedo).

Al día siguiente empezamos la ruta con una visita a la fábrica de telas de Jhonstons, seguimos la costa hasta llegar a Findhorn, la ecoaldea más antigua de UK, a fort George, el castillo de Cawdor y empezamos a bajar hacia el Lago Ness, donde contratamos una ruta con un inglés, en su propio barco, que llegó en los años 60 para investigar a Nessi y allí se quedó (todo un personaje). El día termina en Fort Augustus, en un hotel familiar y una cena en la que probamos el plato típico escocés, los 'haggis'.

Ya estamos a Viernes y destinamos el día a los 'highlands'. Desde Fort Augustus tomamos dirección a la isla de Skye, parando en el emblemático Eilean Donan Castle siguiendo después nuestra camino hacia la isla a través del puente. El tiempo no nos acompañó demasiado y cuando íbamos a empezar una ruta en el centro de la isla cayó el gran diluvio y tuvimos que modificar el plan, conduciendo hasta Dunvegan Castle del clan de los MacLeod, en una de las zonas más aisladas de la isla. De este castillo me quedo con la mejor anécdota histórica:

"Alasdair Crotach MacLeod was one of the clan's greatest chief. Attending the tradition, he once attended a banquet in Hollywood Palace in Edinburgh. When a nobel lowlander remarked that Skye had nothing to compare with such a table of vestments, Crotach replied that his table at Dunvegan was fit for a king and could rival all others. King James overheard this and decided to put Crotach's word to the test with a visit to the isle of Skye the following year.

When the King and his entourage arrived to Dunvegan, Crotach led them up to the summit of Healaval Mhor, the more impressive of the two mountains known as the MacLeod tables. Flaming torches held by hundreds of clansmen illuminated the vast flat area at the summit where a table was laid. 'Here Sire', said Crotach to the king, 'is my Hall. My table 2000 feet high and its walls are the canopy of heaven'"

Y es que para sobrevivir en la isla de Skye en aquellos tiempos o tenías ese nivel de chulería o morías.

La vuelta a 'mainland' nos llevó por un camino espectacular que más parecía una montaña rusa que una carretera. Cogimos el ferry manual que cruza desde Kylherea, sin duda lo más pintoresco del viaje que acompañado de la carretera de vuelta hacia Fort Augustus hace que recomiende a cualquiera, a pesar de las curvas y fuerte desnivel que hay que salvar, que incluyan este ferry en su ruta por Escocia.

El Sábado seguimos hacia el Sur, cruzando todas las highlands que para hacer honor a la frase que acuñé el primer día, lloraban desde la cima para unir sus lágrimas a las del cielo y surcar las verdes estepas de miles de riachuelos profundos que hendían la tierra como cicatrices abiertas.


En Fort Williams fuimos hacia el Ionad Nibheis Centre desde donde empezaba la ruta de las Steall Falls. Una ruta sencilla pero de una belleza increíble, donde las cataratas se suceden entre torrentes de agua encañonada que baja la montaña con una fuerza sobrenatural.

Recalamos en un pueblo anodino, Callander, para terminar al día siguiente el viaje, pasando por Sterling, con su impresionante castillo, monumento a Wallace y la iglesia donde ha sido coronado el único rey inglés de la historia, Jacobo I.

Un viaje muy recomendable que hecho en plan trekking te sumerge en unos paisajes de enorme belleza y muy poco comunes.

Algunas webs para planificar rutas de trekking:


Y sin duda la web de referencia para organizar un viaje a Escocia es la web de la oficina de turismo: Visit Scotland.

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