27 de febrero de 2013

En la Democracia Representativa, no delegas tu voto, delegas tu libertad - Democracia participativa

A mí el congreso no me representa, ¿y a tí?

"Hemos vivido durante tanto tiempo bajo el hechizo de la jerarquía -desde los reyes por gracia divina, pasando por los señores feudales hasta los líderes de los partidos políticos- que tan sólo recientemente hemos sido capaces de salir de nuestro sueño y darnos cuenta de que el ciudadano común, no sólo tiene capacidad para autogobernarse sino que sin su compromiso, no podremos atacar la enorme crisis global en que estamos sumidos. Los cambios que necesita la sociedad para sobrevivir, sin entrar a hablar de progreso, son tan profundos que la única forma de conseguir resultados es que nosotros, el ciudadano de a pie, sintamos de forma significativa que somos dueños de soluciones con las que nos comprometamos. Nuestros problemas son demasiado grandes, están completamente interrelacionados y son tan profundos que no cederán y desaparecerán ante directivas que vengan de las altas esferas."
 —Frances Moore Lappé, Time for Progressives to Grow Up

¿Qué tipo de Gobierno tenemos? Lo llaman democracia porque una vez cada cuatro años, los ciudadanos acudimos a las urnas a votar. Votamos listas cerradas de partidos políticos que supuestamente presentan un programa electoral que cumplirán y con el que el votante cree sentirse identificado.

1 minuto cada 4 años, 1 minuto cada 2.102.400 minutos. 

El ciudadano de a pié va a las urnas y vota y la verdad es que no vota un programa electoral, básicamente vota una marca. Su decisión está condicionada por campañas de publicidad muy sofisticadas, que lejos de centrarse en un programa electoral, en un ideario, recurren a discursos demagógicos y explotan la idea de conservadores frente a progresistas, un enfrentamiento eterno entre el bien y el mal, la oscuridad y la luz, la falsa rivalidad de los que para estar y perpetuarse en el poder, se visten de negro o blanco, para asociar su imagen y su marca con los impulsos básicos de los ciudadanos en los que las guerras del pasado, la posición económica de sus familias, la trayectoria a lo largo del tiempo, ha marcado si deben estar en el conjunto A o en el conjunto B o quizás, si no están demasiado expuestos a los medios de comunicación, en algún subconjunto verde, azul o rojo que siempre se enmarcará en los conjuntos principales.

Los partidos políticos se han convertido hace ya mucho tiempo en aglutinadores de votos delegados con los que ejercer su poder y mantienen un sistema corrupto  ineficaz e insostenible. Llegan a su público a través de los medios de comunicación; de los telediarios, de las tertulias, del periodismo amarillo, de corrientes de opinión... Los políticos son 'show-men', actores que atraen a un público objetivo. Es una gran farsa urdida para perpetuar el poder de una clase feudal que ha llevado a la máxima el refrán de 'quien parte y reparte, se lleva la mejor parte' y que en su obsesión por mantener el poder y su posición, han olvidado por qué existen y cuál debe ser su función.

El Gobierno debe ser una estructura eficaz para gestionar los excedentes generados por una comunidad y establecer un marco de convivencia que intente facilitar el bienestar de la comunidad; no de los jefes de la comunidad, ni de los banqueros, ni de los que pagan al Gobierno, sino de todos.

A lo largo de la historia muchos modelos de Gobierno han quedado invalidados una vez constatado su completo fracaso, grandes imperios han caído, formas de Gobierno han sido probadas y repudiadas y hoy es tiempo de reconocer que la Democracia Representativa se une a ese saco de fracasos; el modelo no ha funcionado y esta colapsando. Como leí una vez "El colapso es el método más  rápido de reducción de las estructuras complejas de una sociedad. Mediante el colapso, la sociedad elimina las estructuras complejas que se han convertido en una carga y ya no aportan ningún beneficio.

¿Hacia qué modelo vamos? Dentro de una crisis sistémica en que la escasez de recursos es un hecho, la destrucción de nuestro hábitat está llegando a un punto de no retorno y la sociedad tiende hacia modelos excesivamente complejos imposibles de gestionar, debemos reflexionar hacia dónde vamos, qué esperamos del futuro.

Todo parece indicar que lo pequeño vencerá a lo grande, que lo local ganará la mano a lo global, que el crecimiento se sustituirá por patrones sostenibles en lo social, medioambiental y económico, que lo colectivo demostrará su potencia frente a lo individual y que la sociedad red será capaz de vislumbrar nueva formas de interpretar nuestro entorno.

Esa sociedad red deberá involucrarse con el devenir de las comunidades, los Gobiernos, y deberá tomar participación activa en las decisiones cotidianas. No podemos seguir viviendo ajenos a la realidad pensando que todos y cada uno de nosotros no somos parte del Gobierno, escudándonos en la excusa y la comodidad de haber delegado nuestro voto. Seamos conscientes, en la Democracia Representativa, no delegas tu voto, delegas tu libertad.

La Democracia debe ser participativa. Todos deberíamos estar involucrados en el futuro de nuestras comunidades, no podemos seguir permitiendo el abuso de los centro de poder y quejarnos en 'petit comité' de los sinvergüenzas que gobiernan.

El Lunes las elecciones italianas han dado la voz de alarma, ¡alguien vuela sobre el nido del cuco!; el partido M5S (partido en red) ha conseguido 8.688.545 sufragios, el equivalente al 25,55 % y 108 diputados. Por esas reglas marrulleras de la política, a pesar de ser el partido más votado, no tendrá la mayoría absoluta, pero lo que no se puede discutir, a pesar de las normas impuestas y aprobadas por la oligarquía política, es que la mayoría de los italianos ha votado para que ocurra un cambio, para que a través de las redes P2P puedan participar en el devenir de su país, un país que igual que casi todos los países occidentales, está en quiebra.

Dejemos de dar por sentado que las normas establecidas son inamovibles. Antes de esas normas hubo otras y antes otras y la perspectiva histórica nos muestra que la evolución y el progreso van siempre unidos a un cambio radical en lo preestrablecido, en lo incuestionable. Cuestionemos pues el poder y destruyámoslo. Quitemos a los políticos la legitimidad de ejercer la violencia contra la sociedad y trabajemos para que el colapso reduzca a cero las estructuras complejas e ineficientes para que así podamos comenzar a construir un nuevo futuro.


Algunos enlaces para continuar la reflexión:

TIPOS DE DEMOCRACIA PARA EL FUTURO

Partidos u organizaciones que promueven la democracia participativa:

PARTIDOS POLITICOS
Partido de Internet (http://partidodeinternet.es/)
ONGs
COMUNIDADES ON-LINE
EJEMPLO


3 comentarios:

  1. El caso de Beppe Grillo es muy interesante y alentador. La cantidad de votos que han conseguido es revelador del ansia de cambio de una sociedad vapuleada como la italiana. Aunque su programa no está muy elaborado, hay puntos esperanzadores. Su caso me recuerda al partido de los artistas que ganó en Islandia poniendo todo patas arriba, sobre todo a los banqueros y políticos corruptos.

    Buen post. Gracias !

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  2. Hoy leía en un blog.

    [...] Gerald Raunig, se escribía en Art and Revolution, Transversal Activism in the Long Twentieth Century: "“El poder constituyente ha de consistir en un experimento siempre renovado con formas alternativas de organización que producen otra cosa distinta de los aparatos de Estado.”"

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  3. Siempre hay alternativas pero es necesario renovar y llegados al punto al que hemos llegado, es necesario hacer una limpia integral para poder salir de algo razonable.

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