24 de enero de 2012

Impuestos a tutiplén


Llevo tiempo con ganas de hablar de los impuestos y hoy, una noticia sobre una inspección de hacienda en Google España, me ha dado la puntilla para escribir el post.

Una de las frases del portavoz de Google me ha parecido muy correcta y muy aplicable a los ciudadanos y al Estado. La frase es esta:

"Tenemos una obligación con nuestros accionistas de establecer una estructura fiscal eficiente, y nuestra actual estructura es compatible con las normas fiscales de todos los países donde operamos. Hacemos una contribución sustancial a los impuestos locales y nacionales y damos empleo a miles de personas en todo el mundo".

Es legítimo que una empresa intente reducir el coste fiscal utilizando estructuras legales, aunque puedan parecer complejas. Una empresa tiene como principal objetivo generar beneficios para sus accionistas, por lo que es normal que optimicen y traten de reducir sus costes.

¿Por qué entonces la ciudadanía en general no considera legítimo que haya ciudadanos que traten de optimizar también su costes y reducir dentro del marco legal el pago de impuestos? (aunque es algo retórica la respuesta está en la lobotomía a las que nos someten los medios)

Durante estas Navidades en España, me ha sorprendido la defensa a ultranza, de una gran mayoría de la gente con la que quedábamos, de la subida de impuestos. La frase era 'hay que ser solidarios' a lo que respondía '¿solidarios con quién?, ¿con los chorizos que nos roban y hacen una pésima gestión del erario público?'

No soy partidaria del modelo estado-nación, pero cuando además la mala gestión de los políticos de turno, lo convierten en un engendro que lo único que hace es consumir dinero sin límites, sin importar si hay o no hay, endeudando a sus ciudadanos durante generaciones y sometiéndoles gracias a cambios alevosos en la constitución, a una semi-esclavitud que les obligará a pagar los fastos del despilfarro durante décadas, no llego a entender cómo la población no sale en masa a la calle y derroca el sistema corrupto que está hundiendo España, cuando estando por desgracia y años de mala gestión en la lamentable situación actual, llega un nuevo Gobierno que ha prometido que no subiría los impuestos y su primera y única medida para salir de la fosa séptica en la que estamos, es subir los impuestos.

No entiendo que un Estado no se gestione como una empresa. Cuando una empresa tiene pérdidas, lo primero que hay que hacer es cortar en la línea de gastos, no hacerse una paja mental con que vas a conseguir de un plumazo subir los ingresos por arte de magia, pidiendo a tus clientes que te paguen más por los servicios que ya recibían.

El Gobierno no está haciendo sus deberes. No está haciendo nada. Según la opinión de los que entienden más la mierda en la que nadan los políticos, es porque están esperando a que pasen las elecciones en Andalucía y no quieren tomar medidas impopulares.

El Gobierno existe para servir al pueblo, para velar por los intereses de sus ciudadanos, no para instaurar políticas que les ayuden a ganar votos en tal o cual elección. Nuestro Gobierno hace mucho que no vela por los intereses de los ciudadanos, sino única y exclusivamente por intereses políticos y de poder, acompañados, claro está, de un afán de lucro personal.

El Gobierno no puede gastar más de lo que ingresa. Si no hay, no podemos seguir inventando y pidiendo prestado dinero. Si España no tiene el poder adquisitivo del resto de países europeos con los que nos queremos comparar, deberíamos asumirlo y dejar de jugar a ser lo que no somos. 

Si Francia y Alemania nos prestan dinero es porque quieren que compremos sus productos y porque se han asegurado de que los españoles, aunque sean nuestros bisnietos, les devolveremos ese dinero multiplicado por x, gracias a los intereses que nos cobran.

El Gobierno debería hacer su trabajo y limitar nuestro gasto a lo que la economía del país puede generar de forma razonable. Y eso significa en primer lugar, recortar el peso y tamaño del Estado en sí mismo. Establecer una política fiscal opresiva no favorece a la economía y endurece las condiciones de vida de la clase media. Por que reconozcásmolo, las multinacionales y las grandes fortunas, tienen muchas más estructuras legales que les permiten optimizar su coste fiscal, que el empleado que tiene una nómima, al que la ley, no le da otra opción que el pago de los impuestos directos que el Gobierno determine en cada momento.

¿Cómo los ciudadanos españoles aceptan y toleran una política de impuestos a tutiplén para pagar el despilfarro de un Estado mal gestionado y el salvamento de entidades financieras (que no olvidemos, son empresas privadas, no ONGs)?

¿Tan desesperados estamos por que vuelvan  las vacas gordas que no vemos que los únicos que se están garantizando seguir a manos llenas son los miembros del Estado y las entidades financieras?

El modelo está muerto y nuestro Gobierno juega a seguir haciendo la pelota más grande en lugar de ser sincero, tomar la pérdida, declarar la bancarrota del Estado e intentar limpiar los escombros y reconstruir desde nuevos pilares en los que las reglas no sea creer ser dioses y el todo vale.

3 comentarios:

  1. La sociedad española es mansa e inculta. Se come lo que le echen, y los cutre-políticos lo saben,... bueno no saben hacer otra cosa que seguir el rumbo marcado desde hace tiempo, que no hace más que llevarnos a todos al mar tenebroso. Pero sus días están contados, pues todo este tinglado de cartón piedra va a estallar con gran virulencia, porque de lo que hay, nada vale.

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  2. El próximo ERE, tiene que ser institucional, y llamarse ERA. Expediente de Regulación de Administraciones. No es fácil cambiar el sistema de golpe, a no ser que sea a golpe de Estado ... De ahí, lo del ERA, pues hasta que crezca la independencia de la gente, estoy de acuerdo con que el Estado debería gestionarse como una empresa, y lo primero que debe hacer es gastar menos. Yo empezaría por reestructurar las administraciones cerrando infinidad de Ayuntamientos.
    El sufrimiento duro todavía no ha llegado a la mayoría de la gente, y aun esperan que cambie el ciclo y todo vuelva a ser como antes. Igual que no supieron ver cuando vivían en la burbuja que solo era eso, una burbuja, ahora que ha estallado no ven que la burbuja no volverá. Debemos cambiar nuestra mentalidad y vivir de forma más racional. Si los que son víctimas del consumismo se liberaran de él gracias a la crisis, verán como la austeridad aporta grandes dosis de felicidad y libertad. En ese caso, esta petaca habrá servido para algo.

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  3. Yo sigo perpleja la ausencia de medidas de ninguna índole que no sea recaudatoria en España...Sinceramente, no doy crédito.

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