3 de mayo de 2010

Oceános

La estrenaron el día 23 de Abril, en muy poco cines, pero al menos hay algunas salas que no sé si por cuota, obligación, o llámalo x, la tienen en cartelera. Para los que vivís en Madrid, UGC Cine Cité la pasa en Méndez Alvaro, Getafe y Manoteras.

Yo me fui con mis hijos y con uno de sus amigos, y junto a nosotros 4, había en la sala otras 8 personas. No, no está siendo una película taquillera, y creo que pasará sin pena ni gloria, y de verdad es una pena.

En la realización del documental se han invertido 50 millones de euros, se ha hecho con un gusto exquisito, una música perfecta para cada escena, se muestran casi todos los hábitats marinos (sólo eche de menos los manglares), prácticamente todas las especies representativas del medio marino (excepto las abisales) y las imágenes son impactantes. No son sólo las espectaculares de caza, camuflaje y alimentación de las grandes especies, que se han podido ver en otros documentales como los de Planeta Azul, sino que enlaza la grandiosidad del mar en su estado más salvaje, con la barbarie de la pesca de tiburones o la degradación extrema de algunos de nuestros litorales.

Quizá mi siguiente comentario sea un poco radical (suelen ser cuando hablo de la mar y de cómo la estamos matando), pero es un documental que debería ser de obligado visionado para alumnos de primaria, secundaria y bachillerato, con la posterior explicación por parte de los profesores, sobre el impacto que la humanidad está teniendo en la Tierra y más en concreto en nuestros mares. La Mar es fuente de vida, de la nuestra, y lo estamos contaminando, envenenando y cubriendo de basura. Muy pocas especies marinas han sido declaradas especies en vía de extinción, para de esta forma seguir permitiendo su pesca indiscriminada. Las pocas que si que están protegidas y sobre las que hay acuerdos internacionales que prohíben su caza, como el caso de algunos tipos de ballenas, sufren, aun con la protección que se les da, una persecución continua por parte de determinados países, como Japón, Islandia o Noruega, que violan los acuerdos internacionales con total impunidad.

Os recomiendo ir a verla, con vuestros hijos, sobrinos o niños cercanos. Os recomiendo que se la expliquéis y que habléis de los sentimientos que os ha provocado la película. Que os preguntéis si comeríais sopa de aleta de tiburón, una vez que habéis visto cómo se consiguen las aletas de tiburón. Que reflexionéis sobre nuestra adicción al plástico, cuando veáis dónde termina lo que no reciclamos correctamente. Que pensemos si queremos que en dos generaciones, sólo sea posible ver determinadas especies en documentales del pasado o en museos. La biodiversidad es nuestro mayor tesoro y lo que permite que siga existiendo la vida, y todos deberíamos hacer un esfuerzo por conservar todas y cada una de las especies que habitan la Tierra.

Si queréis identificar todos los animales que aparecen en el documental, una visita a la web de Oceános es muy recomendable. Está dividida en tres secciones, una sobre los contenidos del documental (con fotos e información sobre todos los animales que aparecen y el sitio dónde fueron grabados), otra con documentación específica para profesores/padres que quieran profundizar con sus alumnos/hijos y una sección infantil, con un juego, un poco lento, pero que está bien para hacerlo con los niños.

2 comentarios:

  1. ...es una pena, pero la verdad es que debería haber una asignatura que se llamara Ecología. Y no sólo desde el punto de vista "ecológico" clásico, que es la tercera acepción de la RAE, sino de la primera acepción, que si cabe es aún más importante: "Ciencia que estudia las relaciones de los seres vivos entre sí y con su entorno", sobre todo haciendo incapié en los seres vivos...humanos. Mira, podían cepillarse la educación para la ciudadanía y poner Ecología. Qué bonito...

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  2. qué buena idea!!! voto por ese cambio :))

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