21 de enero de 2010

Trinidad y Tobago


Cuando Jorge me dijo que el Larete iba a recalar en Trinidad para dejarlo allí en dique seco, vi la puerta abierta a un viaje al caribe. Me ofrecí para ayudar, trabajar y hacer las tareas necesarias para que Larete tuviese una feliz salida del agua, y su tripulación, una feliz travesía.

Así que durante este último mes he sido la tripulante de tierra de un barco que hacía ya su segundo cruce del Atlántico. Este año los alisios no se han establecido cuando debieran, por lo que Larete no pudo salir cuando estaba previsto, y cuando salieron, lo hicieron sin alisios, o más bien debiera decir que con contra-alisios. Salieron de Lanzarote con el viento de proa, lo que les obligó a ceñir durante más de cinco días y a bajar casi hasta Cabo Verde, latitud, en la que por fin encontraron un alisio flojo, sin espíritu, que durante varios días, les obligó a ir a motor.


Entre unas cosas y otras, la travesía duró 23 días, y esos días de más, sumados al retraso en la salida de Canarias, obligaron al Larete a ir directo a Trinidad, sin pasar por Barbados, como tenían previsto, y a llegar bastantes días después de la fecha prevista. Eso sí, con muy buen rollo, mucha pesca y disfrutando todo lo posible.

Yo que había sido conservadora, había cogido mis billetes de ida, pensando que cuando llegase llevarían ya unos cuantos días en Trinidad, pero al final resultó que no. Llegaba antes que el Larete y por aquello de que Trinidad es más grande, y la iba a disfrutar con ellos cuando llegasen, decidí irme a Tobago cuatro días, sobre todo porque en Trinidad no se puede bucear (está bajo la zona de influencia de la desembocadura del río Orinoco y el aluvión del río hace que haya muy mala visibilidad, aunque aporta muchos nutrientes que suben directos a Tobago).

Lo mejor para ir de Trinidad a Tobago es el avión. La ida y vuelta son unos 38€ y el vuelo tarda 25 minutos. Hay vuelos cada hora y conforme llegas subes al primer avión listo para despegar. Son aviones de hélices, pero bastante consistentes, de unas 20 filas. La otra opción es el ferry, pero obliga a salir del aeropuerto de Piarco, ir hasta Port of Spain, esperar a la hora de salida del ferry, que no es tan frecuente como el puente aéreo, y a soportar un trayecto de unas cuatro horas. Las ventajas del ferry; su precio 10€ i/v y que si vas con vehículo lo puedes transportar.

Yo recomiendo el avión y si quieres puedes sacar el ticket antes de llegar a través del Tour Operador de Tobago, Yes Tourism.

Tobago es una isla relativamente pequeña. Tiene una superficie de 300Km2. La parte sur de la isla es llana, y es la que ha sido más explotada turísticamente. Las mejores playas están en el Sur. El centro de la isla y hacia el Norte es basante virgen, gracias a la declaración de reserva natural del rain forest en el año 1765. La costa es lo único que hay construido, y no mucho. Hay cerca de 20.000 habitantes, y reciben entre 1.500 y 2.000 turistas al año.

Los mejores puntos de buceo están en el Norte, en Charlotteville y en Speyside (sobre todo en Little Tobago que está a 10 minutos en lancha), y ya cuando me iba, me comentaron que en la costa de barlovento, en Sisters Rocks, suele haber grupos de tiburones martillo, porque hay unas corrientes frías que les atraen. En el Sur en Pigeon Point, hay un buen arrecife, aunque como he dicho antes, en una zona más explotada.

Después de una búsqueda, sobre todo en la web de Mytobago, me decidí por la costa Norte, por Speyside. En concreto por el Manta Lodge que tiene su propio centro de buceo, el Tobago Dive Experience. No era el más barato, pero en ese momento me pareció el más cómodo, para no tener que alquilar un coche, y que el buceo estuviese cerca del hotel.

El centro de buceo, mejor que el hotel, sobre el que no opiniaría si no fuese por su precio de 110€ la noche. En general es una isla cara, las inmersiones están en 35€, alquiler de coche para dos días 100€, comidas en un sitio muy local, 10-12€... y ya puestos en esos precios, si alguno va a ir a bucear o simplemente de visita a Tobago, os recomiendo en el mismo Speyside, otro hotel, con su propio centro de buceo, que se llama Blue Waters Inn y que está más allá de Speyside, en una playa preciosa, rodeada de selva, dónde sólo están los clientes del hotel y algún que otro despistado que llega allí. El precio es más o menos igual. Me imagino que las habitaciones por dentro no estarán nuevas, ni perfectas, pero la ubicación que tienen es increíble.

En Tobago es obligatoria la visita al rain forest. Una vez llegas a la cima y paras el coche en algún llano antes de adentrarte en la espesura, escuchas el 'sonido de la paz'. Por la carretera del rain forest es muy difícil ver otros coches, así que el sonido es el del viento meciendo las copas de los árboles, junto con los miles de sonidos de aves que viven en el rain forest. Hay senderos hechos, pero recomiendo ir con guía. Una vez que has girado un par de veces en los senderos, encontrar el camino de vuelta es prácticamente imposible. Dentro del rain forest pierdes todas las referencias. No se ve el cielo, ni colinas, sólo vegetación, muy espesa y muy alta.

Charlotteville tiene una bahía muy bonita, resguardada en la costa de barlovento, donde recalan muchos veleros. Tiene bastante vida de restaurantes y bares y está muy cuidado.

Para moverse por la isla, si vas sin coche, se lleva mucho un pseudo autostop. Esperas en la carretera a que pase un coche, lo paras, le dices hacía dónde vas, y si va hacia el mismo sitio, negocias un precio para que te lleve hasta allí. Es una isla bastante segura, y sino te llama este método, puedes esperar al autobus, aunque tardan mucho, y tienes que tener el billete comprado de antemano, porque sino no te dejan subir.

Los taxis tienen una H es su matrícula, y también es muy importante cerrar el precio antes de subir.

La moneda son los dólares de Trinidad-Tobago, que coloquialmente llaman 'titis', aunque siempre que hablen de dólares, combiene aclarar si son titis o americanos. 1 USD = 6 titis y 1€=8,4 titis.

La temporada seca empieza en Enero y dura hasta Mayo, aunque en Tobago, todos los días que estuve llovió por la noche. En Abril, en pleno auge de la temporada seca, llegan bastantes mantas rayas a Little Tobago.

En cuanto al buceo no puedo decir que sea el mejor sitio en el que he estado. El arrecife estaba bastante dañado, había vida, pero no grande, ni mucha. Valió la pena porque vi caballitos de mar, que hasta ahora nunca había visto, y saqué un vídeo a un pez globo que quedó muy bien (ya lo subiré, que con los vídeos tardo siempre más).

Cometí un error y cambié la pila de mi ordenador de buceo allí, no revisé personalmente la estanqueidad. La pusieron mal y me entró agua en la primera inmersión. Mi mosquito murió en Tobago.

Cuatro días vuelan, así que antes de enterarme ya estaba de vuelta en Trinidad. Llegue a Chaguaramas Bay (a tan sólo 7km de la costa de Venezuela) sobre las 12 de mediodía y encontré al Larete y su tripulación que habían llegado esa misma mañana.

Y si los días volaron en Tobago, en Trinidad no me dio tiempo ni a enterarme de que estábamos allí. Un día alquilamos una guagua para dar una vuelta por el rain forest de Trinidad y las playas del Norte, y el resto de días hicimos vida en el barco, con el 'dingy' nos acercamos a las islas que están al lado de la bahía; snorkeling en los manglares, en la costa, vimos monos, delfines, conocimos a gente de mar, que siempre tienen mil aventuras que contar, con muy buen rollo y de nuevo .....

....pa'Madrid.

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