27 de junio de 2008

Un dinosaurio llamado Administración

Hace unas semanas me robaron la cartera, así que he sufrido en directo el contacto que todos eludimos, siempre que podemos, con la Administración Pública. Ese ente arcaico y obsoleto, que a pesar de hacer esfuerzos ingentes con un coste altísimo, da pasos, pero no evoluciona hasta donde la sociedad de hoy en día quisiese y necesita.


Si te roban la cartera debes denunciarlo, y aunque ya tienes opción de poner denuncias a través de internet, al final te quieren ver la cara, y tienes que acercarte a una comisaría a echar la p

rimera firma, de una larga lista de firmas.


Una vez denunciado (y canceladas las tarjetas que eso afortunadamente es todo telefónico), empieza el rosario de los duplicados, que no son muchos, DNI y carnet de conducir, pero que a mi me ha llevado dos meses conseguirlos.

Lo primero es el DNI, porque sin DNI físico, es como si no existieses. Lo enseñas para pagar con las tarjetas, cuando vas a cualquier ventanilla de la administración pública, cuando quieres estudiar algo, para tener el carnet de la biblioteca, .... para todo. En dos días me aburrí de ir con el pasaporte, tan grande y tan incómodo, así que decidí acercarme a una comisaría y sacar duplicado, ese mismo día, de mi DNI. Fui por la tarde, pero me dijeron que los números de por la tarde y por la mañana, se dan por la mañana, a primera hora, y que normalmente había gente haciendo cola, para conseguir el número, por lo que me recomendaban ir sobre las siete de la mañana.

No tengo por virtud, la de madrugar, así que al día siguiente volví a intentar conseguir un número, pero llegué a las nueve y media, y de nuevo, ya no tenía números. Estaban todos dados.


Lo volví a intentar al día siguiente pero a media mañana, en otra comisaría, y esta vez me daban número, pero tenía 50 personas delante. También desistí.

Y entonces encontré, que la Policía además de permitir poner determinadas denuncias on-line, también da hora con cita previa para renovar DNI y pasaporte.


Me dieron hora un mes más tarde. Mes que tuve que estar con mi pasaporte de arriba abajo, y empezar a llevar bolso, porque el pasaporte no cabe en ningún bolsillo normal.

Conseguí mi DNI, el electrónico, que aun no he podido probar como certificado digital, porque no tengo ningún ordenador que tenga lector de chip, pero que será un requisito imprescindible en mi próximo equipo, para evitar, en la medida de lo posible, tener que acercarme a cualquier punto de la Administración.

Ya sólo me faltaba el carnet de conducir, y después de revisar la web de la DGTE, vi que en Internet, como mucho colgaban algún formulario, pero que el método seguía siendo el tradicional. Ve a Arturo Soria, pide un número, pide otro, haz una cola, luego otra y al final conseguirás tu carnet.

A las 9:30, y abren a las 9:00, me dieron el número 194, de la segunda cola, porque primero hay que pagar las tasas. Y yo me pregunto, si el proceso es:

1.- Pagar tasas
2.- Dar una foto
3.- Enseñar la denuncia o si es extravío presentar una declaración jurada de que lo has perdido
4.- Y que la funcionaria de turno te pregunte, si tu eres tu,....


No hay ninguna forma de que nos permitiesen ahorrarnos el viaje a Arturo Soria, la cola del pago de las tasas, el número 194 para que te den tu carnet, y aligerar de paso nuestra estructura funcionarial, porque claro, para atender este tema, había 

sólo en la segunda cola más de 20 funcionarios, despachando, como si de un mostrador de pipas se tratase.


La Administración Pública lleva hablando de ventanilla única más de diez años, y en estos últimos diez años, lo único que han conseguido, determinados organismos de la Administración, es facilitar ligeramente el proceso burocrático, con el que cualquier español se enfrenta cada vez que tiene que hacer un trámite, por simple que sea este trámite.

Los que han hecho algo, lo han hecho por su cuenta, sin desarrollar plataformas comunes, que sean capaces de hablar con las plataformas de los otros organismos. Hacienda no habla con la Seguridad Social, la Policía no habla con la DGT, los juzgados no hablan entre ellos, la Guardia Civil no se comunica con la policía municipal, y así, aumenta la descoordinación, la ineficacia y la ineficiencia de un sistema, que sabiendo que no cumple con los mínimos, suple su falta de modernización y de capacidad de gestión, con la contratación de más personal, en lugar de pararse y analizar hacia qué modelo debería ir la Adminstración.

¿En el siglo XXI, considerándose España un país occidental, y por lo tanto moderno, nos conformamos con una Administración anclada en el pasado? o ¿nos merecemos que el Gobierno de turno, piense de una vez, que estando como estamos en la era digital, hay determinada información común a todos los organismos, tanto de empresas como de particulares, que bien gestionada evitaría desplazamientos, colas absurdas, y una reducción enorme en personal y gasto público? Por no hablar de la mejora de servicios que ésto supondría.

Según la Teoría de la Evolución, aquellas especies que no evolucionan y se adaptan al nuevo entorno, mueren. ¿Tendremos esa suerte con la Administración? ¿Seremos capaces de inventar un sistema sin burócratas y burocracia?

PD. Para ver hasta donde se puede retroalimentar la burocracia y los extremos absurdos a los que puede llegar, os recomiendo la lectura de "El Castillo", de Franz Kafka. Crispa los nervios, pero está muy bien.

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