8 de noviembre de 2018

El entramado se ha enredado


El 16 de Octubre de 2018, el Tribunal Supremo fallaba que en la constitución de un crédito hipotecario, era el banco quien debía pagar el impuesto de actos jurídicos documentados, que hasta la fecha venía pagando el cliente.

Se abre en los siguientes días un debate público sobre si la sentencia es retroactiva, hasta qué fecha se remontaría, si de verdad fuese retroactiva, cuántos clientes reclamarán, qué impacto tendrá en las cuentas de las entidades financieras y la respuesta a todas esas preguntas la dan los mercados bursátiles; el día 18 de Octubre el precio de los bancos se desploma.

Y hay tanto miedo a que los bancos se vean afectados negativamente, que el Tribunal Supremo decide revisar el caso, a ver si era verdad que los bancos eran los que debían pagar ese impuesto, o si se habían equivocado en su fallo; resultó que sí, había sido sin querer, pero se habían equivocado y el 7 de Noviembre el Tribunal Supremo rectifica y en una votación de 28 magistrados, con 15 votos a favor, deciden que donde dije digo, digo Diego y que los pobres bancos no podían asumir ese coste.

El culebrón no termina ahí. Hoy, 8 de Noviembre, el presidente del ejecutivo, Pedro Sánchez (recordemos que tenemos, supuestamente, tres poderes independientes) ha declarado que no está de acuerdo y que ellos se van a encargar de que los bancos paguen el impuesto que ha generado tanta disputa, y porque pueden y lo valen, lo van a hacer vía Real Decreto.

Así que, el resumen es: el poder legislativo aprobó leyes que no dejaban claro quién era el responsable de pagar el impuesto. Después de varias reclamaciones de particulares e intervención de Europa, el Tribunal Supremo (parte del poder judicial) dirime que quien debe pagar son las entidades financieras, pero el quinto poder en la sombra (el hijo bastardo no reconocido; la oligarquía del dinero) llora, y el poder judicial se desdice y cambia su sentencia. Pero no queda ahí el culebrón porque el poder ejecutivo (que tiene elecciones dentro de poco y necesita afianzar votos) dice que para eso tienen ellos los Reales Decretos, que les permiten saltarse al poder legislativo y al judicial, y que los bancos van a pagar sí o sí, por sus santos reales decretos.

Ahora sólo nos queda ver, en cuánto tiempo cumple Pedro Sánchez su amenaza y presenciamos, en vivo y en directo, un ejemplo más de la descomposición absoluta del sistema de gobernanza que sufrimos.

Contemplo atónita la maniobra, tanto, como para haber escrito sobre ella, con el objetivo de que, en el futuro, cuando manipulen la información y ya no recordemos bien lo que pasó, lo tenga registrado y no olvide que vivimos en un país con inseguridad jurídica y cuando eso ocurre, todas las palabras heredadas de la revolución francesa; igualdad, libertad, fraternidad, son tan solo letras huecas. 







5 de noviembre de 2018

Nichos de lana



Castilla tiene una larga historia ligada a la Mesta y a la industria lanar. Legalmente, no es hasta 1836 cuando desaparece la Mesta, después de secuenciar unas serie de medidas que hicieron que España perdiera su ventaja competitiva en esta industria.

Desde entonces, y aún más con la entrada de productos textiles derivados del petróleo, la industria lanar y la textil asociada a este material, ha ido cayendo en el olvido, hasta llegar a un punto en que la esquila de cada oveja apenas cubre su propio coste.

Las ovejas se tienen que esquilar, sea o no sea rentable, el problema viene cuando el subproducto, lejos de aportar un beneficio, se convierte en coste, lo que origina un impacto demoledor en un sector cada vez menos competitivo, que ha llevado a que el proceso artesano de hacer lana y paños, prácticamente, haya desaparecido.

El mundo de la lana estaba  muy ligado a tradiciones, cultura y artesanía de cada zona, pero, hoy, es difícil encontrar lana de origen español y prendas artesanas hechas con lana local. En distintos puntos de España y Francia se han puesto en marcha proyectos para recuperar esta tradición. Si leéis el artículo de la revista Soberanía Alimentaria, comprobaréis que excepto lo poco que queda, de lo que en su día fue una de las principales urbes del mundo textil en España, Val de San Lorenzo (León), no hay casi ningún proyecto en Castilla y León en este nicho de mercado.

Que haya podido encontrar están:

  1. Lanas Payo en Palencia, especializados en el lavado y transformación para industrias de moquetas.
  2. Rovi-lana en Zamora, especializada en lavado y cardado
  3. Castilwool en Valladolid, especializada en el lavado y con página web sólo en inglés, para dejar claro quiénes son sus clientes.
  4. Textil Maragata en León, tejen mantas y chales de pura lana virgen.
Y si tenemos ovejas que dan lana, porque el lechal sigue teniendo tirón, y además hay lavaderos en la región, puede ser que haya un nicho para poner en marcha un proyecto entorno al mundo lanar, que aúne la recuperación de tradiciones, con la creación artesanal de textil de calidad.





30 de octubre de 2018

Ultratecnologías :: herramientas que nos desnaturalizan


El fin de semana pasada se celebró el congreso de TransVision 2018; una cumbre futurista para hablar de singularidad, transhumanidad, androides, mejoras humanas, extensión de la longevidad y por qué no, 'la muerte de la muerte', como reza el libro del ponente principal de Transvision, Jose Luis Cordeiro.

Tendencias21 nos trae una crónica precisa de qué se presentó y quién habló en estas conferencias y, partiendo de su artículo, he dedicado algo de tiempo a profundizar en términos que, por su acumulación, abruman y pierden al común de los mortales, a nosotros, lo que no vamos a ser inmortales en veinte años, ni aunque la tecnología existiese y pudiésemos optar a subirnos al carro de esa entelequia.

Para los que queráis indagar, incluyo una lista de las ideas principales, con explicación de su significado, páginas web relacionados y científicos o pensadores que han desarrollado cada concepto.

Singularidad (Raymond Kurzweil)
Metuselaridad - superlongevidad (capacidad de vivir 1000 años) (Aubrey de Grey)
Energularidad (controlamos los recursos energéticos del planeta: hay energía ilimitada y gratuita) (José Luis Cordeiro)
Cognotecnología (ser capaces de mapear el cerebro humano: su funcionamiento y sus conexiones)

En definitiva la lista de lo que ahora llaman las ultratecnologías.

Sabéis que trabajo en una serie de relatos cortos con un tema común; ¿dónde nos puede llevar la mezcla de IA, biogenética y biomecánica? Al leer sobre todos estos conceptos e investigar un poco, veo que en mis relatos ya he incorporado varias de estas ultratecnologías. Es inevitable, ya que están íntimamente ligadas a las 3 primeras y son las que actúan de triple eje en mis relatos.

Después de leer manifiestos de transhumanidad, singularidad y demás futuribles, sigo pensando que el ser humano, la sociedad como conjunto, no se ha parado a reflexionar, lo suficiente, sobre el impacto que todas estas tecnologías tendrían, si se alcanzasen, en el ser humano como especie y, más, estando como estamos confinados a un planeta finito.

Cuando leo las noticias diarias o veo la deriva que está tomando la sociedad, con los miles de problemas por acceso a los recursos, desigualdad, guerras, hambrunas, violencia, marginación, y un larguísimo etcétera, no puedo sino sorprenderme por el hecho de que haya científicos, empresarios, pensadores, artistas y demás especialistas, intentando conseguir la inmortalidad, intentando trasvasar la conciencia humana a máquinas para enfundarnos en cuerpos sintéticos producidos en cadenas de montaje. Por decirlo de forma burda, pero rápida: 'Eramos pocos y parió la abuela'. Por que si no morimos y seguimos naciendo, a ver dónde nos metemos y con qué comemos. O quizás los que buscan la inmortalidad estén pensando en que las conciencias que ocupan hoy la Tierra, esos siete mil y pico millones de personas, sean los que permanezcan para la eternidad en una endogamia perpetua de vivencias repetidas y falta de aliciente, al disponer de tiempo ilimitado. ¿Se puede procrastinar cuando tienes por delante la eternidad para hacer lo que quiera que tengas que hacer?

Me pregunto cómo es posible que el ser humano no sea capaz de analizar sus fallos y no aprenda de los errores que nuestros congéneres han cometido en los siglos pasados. Las herramientas nos han dado confort, pero en el último siglo han conseguido desnaturalizar nuestra esencia, desconectarnos de lo que nos rodea, ya sea la naturaleza o la comunidad. Todas estas ultratecnologías, no dejan de ser nuevas herramientas, delicadas, peligrosas, pero al fin y al cabo, herramientas para darnos más confort y permitirnos jugar a ser dioses.

Aún no he conseguido que ninguna de mis relatos me lleve a una sociedad humana mejorada gracias a las ultratecnologías y cuando hago un baño intensivo, como el de hoy, de lo que se está investigando en el mundo, no puedo evitar recordar el poema de Jorge Luis Borges, sobre El Golem:


Si (como afirma el griego en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dio a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'

'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'

En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?

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Para los que queráis seguir investigando un poco más en los think tanks que juegan a crear su Golem:





18 de octubre de 2018

Netflix is worth almost as much as Disney



Shares of Netflix soared today on news the company lost a record $859 million in cash in the third quarter.

Why are investors applauding this egregious destruction of capital?

Well, it’s because investors only look at one number when Netflix reports earnings – subscriber growth.

And on that metric, the company outperformed, adding 6.96 million subscribers, bringing the global total to more than 137 million.

At 137 million subscribers, Netflix has about 2% of the global population as customers.

There are still around 90 million traditional TV accounts in the US (and about 36% of those also have a streaming account).

So there’s definitely room for Netflix to grow in the US and abroad (where the majority of growth is coming today).

But there’s a lot of competition for those new subscribers.

Netflix is up against YouTube (Google), Facebook, Amazon, Apple, Disney, AT&T, Fox… and all of the traditional cable companies that are fighting to maintain subscribers (and testing new offerings to compete with NFLX).

These are companies with DEEP pockets. They also have hundreds of millions of existing subscribers (in Facebook’s case, billions) to market to.

At the very least, all of the other companies in the space are going to drive the cost for programming way up… bringing margins way down.

But let’s not forget the price Netflix is currently paying for that growth…

The company has burned $1.7 billion in cash this year through the third quarter.

So every new subscriber comes at a giant loss.

And Netflix is making up for those losses with debt.

The company has $8.3 billion in long-term debt, up from $6.5 billion at the end of 2017. And it’s paid $291 million in interest so far this year.

With interest rates rising, that interest expense is only going up.

The company has also spent $6.9 billion on content this year (meaning it should surpass its estimates of $7-8 billion). And it’s on the hook to pay out another $18.6 billion for content in the future.

Still, the market values this money-losing, debt-laden and fiscally irresponsible company at $156 billion today.

That’s almost as much as Disney (at $174 billion), a beloved company with a nearly 100-year history that makes billions of dollars in cash every year and, gasp… pays a dividend.

All of the popular companies that are losing money today (Netflix, Uber, Tesla, etc.) are simply a transfer of wealth from investors to customers… because the companies don’t charge enough for their product.

Uber has never turned a profit. But it’s about to go public at $120 billion.

And Tesla is worth more than Honda, despite losing money, missing production deadlines and having a borderline psychotic founder.